Los palos de la paz son monumentos que se han levantado por todo el mundo como símbolo de paz universal. Su objetivo es reforzar el mensaje “que la paz prevalezca en la tierra”, y así actuar como recordatorio continuo, visualizar y orar por la paz.
La paz empieza en el corazón y la mente de cada individuo. A medida que aprendemos a respetarnos a nosotros mismos, al medio ambiente, a los animales y a toda la creación universal, gradualmente la paz se convertirá en la forma de vida natural.
Historia
La tradición de los palos de la paz tuvo su inicio en 1955 en una entidad japonesa sin ánimo de lucro llamada “Sociedad por la plegaria por la paz mundial” fundada por Masahisa Go. Su objetivo era la de llevar al ser humano hacia la armonía y alejarlo del conflicto armado. La guerra empieza con pensamientos violentos y la paz con pensamientos de paz. Los palos de la paz nos recuerdan tener la paz en la mente de forma visual. Hoy existen más de 200.000 palos de la paz plantados a más de 180 países. |
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Quién planta los palos de la paz
Cualquier persona que así lo quiera. Cualquier persona que se sienta inspirada por la idea de la paz y que quiera promover este mensaje. Ya sea para hacer una dedicatoria individual o comunitaria. El palo de la paz atraviesa las diferencias religiosas, culturales, sociales, y étnicas.
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