Jnana significa conocimiento en Sánscrito , y es el camino del yoga intelectual o filosófico. Tiene como objetivo llegar al conocimiento del Absoluto. Este camino no dualista, nos ayuda a discernir entre lo real y lo irreal, lo permanente de lo temporal. La parte intelectual solo es una parte dentro del Jnana Yoga, porque en este camino místico, es necesario trascender el intelecto también. El intelecto sólo nos puede llevar hasta medio camino.
La práctica del Jnana en Lotus Blau se hace mediante lecturas y comentarios de clásicos como Shankaracharia y el Bagavad Gita, y también de maestros contemporáneos como Vivekananda, Sri Aurobindo, Ramana Maharshi, Nisargadatta entre otros. En las clases de Jnana también se practica la meditación y el silencio (Mouna). |
 |
El camino intelectual del Jnana Yoga es siempre mejor hacerlo con la ayuda de un maestro, ya que es un camino complicado de entender en algunos momentos. La práctica intelectual del Jnana, busca sacar a la luz aquello que ya está dentro de cada uno de nosotros, y trata temas que son muy abstractos por naturaleza. El Jnana Yoga no puede explicarse en un par de párrafos, pero podemos abordarlo mediante el concepto de Maya. Maya ha sido traducido a menudo como ilusión, pero esta interpretación es muy literal. Se dice que la realidad física es Maya, pero esto no significa que la realidad física sea ilusión, en el sentido que no es verdad, en el sentido de que la realidad física no está pasando en el presente. La realidad física es tan real en apariencia como el sueño dentro de los parámetros del sueño. Lo que es una ilusión es la identificación con el cuerpo/mente. Es una ilusión a raíz de un problema de identidad. El mundo físico es aparentemente real pero no absoluto. Maya es también cuando nos dejamos engañar por lo no permanente. Es cuando nos ponemos obsesivos en busca de deseos que nunca acaban y que nos hacen sufrir. La comida es necesaria, pero cuando la comida se convierte en una adicción que a la larga nos lleva a la enfermedad, nos perdemos a nosotros mismos, eso es Maya. Se hacen guerras por intereses económicos, eso es Maya. Nos pensamos que podemos amar más a unos que a otros, eso es Maya. Vivimos en el miedo y el sufrimiento, eso es Maya.
El camino del Jnana es largo y trae mucho trabajo, pero con una práctica constante y mediante la experiencia que nos da el día a día, juntamente con las prácticas de meditación y estudio, el estudiante ve más claro todo lo que no es, y va caminando en dirección a la paz interior, en dirección al “yo soy”.
|