A menudo se considera el Hatha Yoga como el yoga físico de las posturas, pero el Hatha Yoga se tiene que entender también como el yoga que busca la fortaleza y la vitalidad del cuerpo para poder llevar a cabo un proceso de auto-realización. El Hatha Yoga es de ideal tántrico: el practicante utiliza todo lo que tiene a su alrededor para su proceso de auto-realización. Con esta práctica se consigue un cuerpo adamantino. Este cuerpo adamantino es de gran ayuda en el camino del Raja Yoga (básicamente un camino de meditación). Así pues, el Hatha Yoga puede ser un camino en si mismo, y al mismo tiempo puede ir de la mano del Raja Yoga y de una visión Integral de la vida y del crecimiento personal. En esta visión Integral se cuida el cuerpo para mantenerlo en un buen estado de funcionamiento y para poder llevar a cabo un proceso de auto-transformación que forma parte del proceso evolutivo personal. |
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Meditación:
Hay varias formas de estimular la energía Kundalini, el Hatha Yoga es una de ellas. La práctica de despertar la energía Kundalini, objetivo importante del Hatha Yoga, se hace también mediante el Kundalini Yoga y el Laya Yoga. Estas dos formas de Yoga se practican con la ayuda de un maestro y tienen como objetivo la purificación de los nadis (conductos energéticos del cuerpo sutil), control del prana, bandas, mudras, kriyas y asanas. La meditación Kundalini consiste en poner atención en los diferentes chakras (siete centros energéticos principales del cuerpo sutil) y en pronunciar el mantra OM en diferentes tonos. Empezando por el chakra base (Muladara) el Om se canta con el tono más grave posible, y así sucesivamente se va subiendo de chakra en chakra hasta que al llegar al coronario, el sonido es prácticamente imperceptible.
Asana y ejercicio:
Otra parte importante del Hatha Yoga es el ejercicio. Por ejercicio entendemos una actividad que no desgasta el cuerpo, como practicar asanas (posturas), y también un ejercicio de tipo cardiovascular moderado como caminar o nadar. Hoy en día la práctica de asanas es muy popular en occidente, ya que proporciona muchos beneficios a nivel físico, mental y energético. A un nivel puramente físico la práctica de asanas puede beneficiar el sistema circulatorio, respiratorio, glandular, el sistema nervioso, así como los diferentes órganos del cuerpo. Mediante la práctica de asanas el estudiante gana flexibilidad, fuerza y equilibrio.
A nivel mental, si se practica asana con conciencia, el estudiante puede llegar a calmar la mente mientras mantiene el asana. De esta forma mejora la concentración y la memoria. Cuando se practica respirando de una forma adecuada también aumenta la energía. Hacer asana no es el único tipo de ejercicio beneficioso para el cuerpo: caminar de forma meditativa y con conciencia, un ejercicio que no desgasta el cuerpo, nos da también beneficios a nivel físico, mental y energético. La natación puede ser también una actividad física muy favorable. Hace falta tener muy presente que el motivo por el que se hace el ejercicio (el que sea) no debe ser para entretenerse, sino que por el bien y el mantenimiento de un cuerpo que es necesario para la experiencia física. El divertirse queda en segundo plano, aunque no hay nada de malo tampoco en disfrutar de estas actividades. Cuando nos aburrimos, hace falta poner atención, pues muy probablemente hemos perdido de vista el motivo de la práctica.
Pranayama
El pranayama es el control del prana a través de la respiración. Hay diferentes ejercicios de pranayama, y siempre es aconsejable buscar la ayuda de un maestro para aprender en profundidad.
El Prana es vida. Cuanto más prana, más vitalidad y energía.
Relajación
La relajación es importante para preparar el cuerpo para la meditación y también para poder vivir una vida con más paz. La relajación no es solamente parar el cuerpo, es una experiencia mucho más profunda que eso. La relajación está especialmente indicada para aquellos que viven en un entorno urbano donde acostumbra a haber muchos estímulos auditivos y visuales. En estos entornos urbanos encontramos mucha hiperactividad física y mental. Cuando dormimos el cuerpo se recarga. Si no conseguimos relajarnos a la hora de ir a dormir el sueño se ve afectado (insomnio).
Nutrición:
La comida es una de las cosas a las que el ser humano se apega más. Comer es importante y necesario en este momento, pero nos apegamos a la comida. Hay que intentar comer por necesidad y no sólo por gusto. Eso no quiere decir que no se pueda disfrutar de una buena comida, pero el motivo principal no tiene que ser sólo el paladar, ya que si es así, esto puede tener repercusiones negativas para el cuerpo. Una posible dieta yóguica seria la dieta lacto-vegetariana, que incluye legumbres, frutos secos, semillas, fruta, evitando comer fritos. Tampoco se trata de hacer muchos ayunos, ya que el cuerpo ideal es fuerte y equilibrado. También es importante la actitud con que se come.
El cuerpo es el templo del espíritu y hace una función muy importante como vehículo físico. Este vehículo se tiene que mantener ordenado y la dieta es una buena herramienta para conseguirlo. Es importante que esta comida este libre de pesticidas y que sea cuanto menos procesada mejor. No hay nada mejor que comer lo que plantamos, pero esto cada vez es más difícil de llevar a cabo. Es necesario masticar mucho la comida, ya que cuando masticamos el prana se libera del alimento y a su vez empieza el proceso físico de la digestión.
En este mismo apartado en el que hablamos de nutrición también queremos añadir la importancia del sol, el aire y el agua. El cuerpo no sólo se nutre de comida. Hay que considerar que una dosis equilibrada de sol es muy saludable. El aire que respiramos también tiene su importancia. Aquellos que viven en áreas urbanas donde no hay árboles cerca, necesitan encontrar tiempo para ir al campo, bosque o parque para poder cargarse de aire fresco y limpio.
El agua es una parte esencial de la vida, aunque un poco olvidada. Hace falta tener el cuerpo bien hidratado bebiendo agua a menudo, si puede ser dos litros al día. El agua regula la temperatura del planeta y también la de nuestro cuerpo. Estamos hechos de agua: el 66% de nuestro cuerpo es agua, nuestro cerebro es en un 75% agua. El 25% de los huesos es agua. Esta agua tiene que estar limpia, libre de metales pesados y suciedades. Es aconsejable tener un buen filtro para poder disfrutar de agua fresca. El agua que viene en botellas de plástico o vidrio hoy en día tampoco tiene ninguna garantía.
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